Ya estamos a 31 de diciembre de 2010, 21 años cumplidos y creo que ningún año antes había sido tan fuerte emocionalmente.
Un verano de cierta forma no muy contento, ya que me había ido mal en la Universidad, tener que elevar solicitud, me había confundido y entre a dudar sobre mi vocación (aunque muchas veces lo hago) pero esta vez fue con mayor intención, pocos días después de hacer este tramite, terminando el periodo de vacaciones y preparándome para enfrentar el nuevo año, viene el famoso 27 de febrero, día que todo Chile se convenció de que era un país sísmico, vino unos de los terremotos más grandes registrados en la historia, junto a ello un tsunamí que solo dejo estragos, preocupación, incertidumbre y desesperación, que me aterrorizo, porque me llevo a pensar en posibles escenarios futuros donde nos podemos ver con catástrofes más fuertes, y vi que la gente se transformo, no le importo nada más que ellos, que pasaría si hubiese una guerra Dios quiera que no, cada uno velará por lo suyo cueste lo que cueste, sin importar lo que pasará. No sé ojala nuca ocurra algo así y si pasara, que la reacción sea de humildad y respeto. O por ultimo que no se pierda la cabeza como ocurrió lamentablemente en este caso.
Afortunadamente me dio la oportunidad de poder entregar apoyo a la gente que lo necesito, pero no quede conforme, mu hubiese gustado haber podido ir a terrenos más devastados, pero la incertidumbre y el miedo de la delincuencia me amarró a la casa.
Por otra parte, a mi familia no le paso nada, y lo bueno de este temblor fue que me acerco a Dios, Él me dio fuerzas y la tranquilidad siempre.
Una vez superada las replicas viene otro temblor, uno interno, que a pesar de preverlo me dolió, cerrar una nueva etapa que no he abierto...y costara abrir nuevamente.
En abril, fue un mes que me marco mucho, después de cumplir un sueño y tener frente a mi a KoRn, no podia pedir nada más... Pero no terminaba de disfrutar, de saborear ese gran momento cuando me entero que al día siguiente muere un amigo, un hijo, un compañero, un perro...Mi perro Fox, que cada vez que lo recuerdo un nudo en mi garganta se asoma, mis ojos brillan, porque no me pude despedir de Él, era más, mucho más que la mascota, era el niño de la casa y por esas cosas de la gente, gente cansada, estresada, reventada por el ritmo de la vida, que no toma precauciones. El murio...eso fue muy díficil de asumir...
Así como lo fue la enfermedad de mi primo, no sabía como tomarlo, no quería ni pensar en las cosas que podrían pasar, me daba terror...no supe como actuar, no supe como apoyar...estaba en un lapsus que no quería creer...al menos él pudo salir adelante, creo que ha sido lo mejor de este año.
Este año las tragedias lo marcaron, los mineros que nos enseñaron sobrevivencia y perseverancia, la carcel de San Miguel, creo que hay muchos puntos de vista para este acontecimiento, pero mientras hagamos bien las cosas no tendríamos porque preocuparnos de las penitenciarias.
También la repentina muerte de mi Tata, nos dejo knock-out fue tan rápido que no nos dimos ni cuenta...
se nos fue el Pelao, el tata Lucho que siempre nos alegraba con sus tallas y sus paseos.
Al menos fue un año que en lo académico me fue regular. Es lo rescatable, mi Papa lo trasladaron y vuelve todos los días a la casa. No se que más rescatar...la salud, la familia, la comida, el trabajo que Dios nos dio.
LOS FRUTOS SE VERAN, SI SOLO SE PERSEVERA...