La mente de vez en cuando nos juega malas pasadas en nuestro sub consiente, en la mayoría de los sueños, aparecen cosas buenas o cosas malas o mejor dicho pesadillas, lo más impresionante es tener un sueño malo, despertar y soñar otro totalmente distinto…
El primero, una pesadilla que se viene forjando hace ya varios días, donde me encuentro en una guerra, que nadie inicia, solo esta, y en la lucha por la sobrevivencia, me encuentro con personajes que son de mi sangre y tengo que luchar contra ellos, al parecer en esta guerra surge un lavado de cerebro que afecta a la gente de distinta forma, resultando una batalla incomprensible… una pesadilla desgarradora, que no es buena recordar.
Por otra parte surge este hermoso sueño, recordando aquellos tiempos pero en un presente ficticio, donde me encuentro con la persona más inesperada, pero a la vez una de las más queridas, y los eventos ocurren cuando me pillo con ella en la esquina típica de mis encuentros, cuando deja ir la locomoción que nos separaba, y yo le digo: “Hola, qué harás por mientras” y me responde con un “Esperar”, al escuchar eso surgen brillos en mis ojos y nace instantáneamente la frase “ te acompaño, caminemos”, y en una plaza que refresca un día caluroso de verano, áreas verdes, un abrazo y le digo “Esta todo tan perfecto, dime que no es un sueño…”, cuando me acerco a ella, cierro los ojos, me tocan el hombro, me dicen despierta…
Que hermoso sueño tuve, quizás fue solo unos segundos fugaces pero que recuerdos me trajo…
Y como siempre, me dejo pensando…tan solo pensando…
LOS FRUTOS SE VERAN, SI SOLO SE PERSEVERA...
